Seleccionar página

Yo, que soy el autor, puedo opinar que es un libro genial. ¡Y lo es! Por otro lado, esto es lo que dice Luís Alberto Iglesias, «Luigi», mago, traductor, conferenciante, escritor y un montón de cosas más…

curso-progresivo-de-iniciacion

«Armando de Miguel culmina con su Curso progresivo de iniciación a la magia un bendito lustro de frenesí escritor a lo largo del cual ha publicado tres libros: El discurso con método: construcción de guiones creativos para magos, Monedas blandas: fundamentos de la magia con monedas, y este manual de iniciación a la magia para lectores «apresurados». Me explico. El sin par y por siempre añorado Pepe Carroll regalaba fotografías a sus admiradores y explicaba su generosidad repitiendo con socarronería: «¡El que no se anuncia no vende!».
Armando de Miguel, íntimo amigo de Carroll, nunca dejó caer el consejo en saco roto. La simpática portada del libro anuncia con exclamativo entusiasmo que el lector aprenderá magia al cabo de siete semanas y media.
No obstante, el propio Armando reconoce en la primera línea de prólogo que un manual de doscientas cincuenta páginas quizá no baste para convertir a un mero curioso en un mago con eme mayúscula. Sí alcanza, sin embargo, para explicar con todo detalle medio centenar de juegos de magia de cerca que transformarán al lector con interés sincero en el mago preferido de su familia y de su círculo de amistades.
Como hizo en Monedas blandas, Armando ha escrito otro libro que trasciende el límite que le marcan sus páginas, esta vez doblemente. En primer lugar, porque vuelve a complementar las ilustraciones del texto con vídeos cortos (que se ven en línea y se abren mediante un código QR) en los que él mismo ejecuta las técnicas que explica a lo largo del curso; y en segundo, porque al manual lo acompaña un opúsculo titulado Los clásicos populares de la magia.
Este simpático librito de 35 páginas explica catorce juegos de esos que se sabe todo el mundo, de los que en casa los padres enseñan a sus hijos y los abuelos a sus nietos; de esos, en definitiva, que, pese a su sencillez, tienen el poder de descubrirle a un niño el placer del asombro y despertarle de una vez y para siempre la pasión por la magia.
Armando, como él mismo relata, fue uno de esos niños, y muy probablemente también lo fueses tú, que lees esta reseña. Por lo que a mí respecta, agradezco al autor que haya recopilado estos juegos con que tantas veces adultos comprensivos me asombraron de niño. Los clásicos populares de la magia es la media semana a la que alude la portada del libro y, muy acertadamente, donde el curso comienza.
Curso progresivo de iniciación a la magia es un manual de iniciación a la cartomagia de cerca y a la micromagia según el método pedagógico que Armando desarrolla en los cursos que lleva décadas impartiendo. El libro consta de siete capítulos o «semanas» de extensión variable dividas en cuatro secciones: técnica cartomágica, teoría, juegos de cartomagia, y juegos de micromagia.
El mucho y buen oficio de Armando como profesor y mago profesional se nota en todo momento. En la selección de efectos de cartomagia y micromagia, que permite al lector aprender con métodos fáciles y prácticos ideados por magos tan ilustres como Harlan Tarbell, Eddie Joseph, Stewart James o Paul Harris. En la explicación de las técnicas con cartas, donde —a mi juicio— destacan las cualidades docentes del Armando profesor: analítico para desmenuzar cada pase en fases y acciones específicas, experto para señalar los detalles de manejo y alertar contra vicios y defectos, y ameno para redactar instrucciones frescas y claras.
De hecho, este Curso progresivo de iniciación a la magia vuelve a transmitir lo que ya señalé a propósito de Monedas blandas: la sensación de tener a Armando leyendo por encima de tu hombro, explicando cada técnica, corrigiéndote los ensayos y compartiendo contigo preciosas perlitas de sabiduría mágica en las secciones de teoría, donde —a mi juicio— se encuentran las enseñanzas más importantes.
Entiendo que cualquier neófito en cuyas manos caiga este libro lea las explicaciones de las técnicas y de los juegos y se salte todo lo demás. Es natural e imagino que a todos nos pudo la impaciencia cuando empezamos. En cualquier caso, si me estás leyendo y eres tú ese neófito, hazme caso y lee también el resto del libro, por favor.
Aunque no te lo parezca, es ahí donde aprenderás los grandes secretos, créeme; y si eres un mago avezado y quieres regalar este curso a un amigo al que ves interesado en nuestro arte, ínstale a que lo lea de principio a fin. Quizá porque Armando sabe proteger muy bien los secretos de su arte y porque conoce que los prólogos y las introducciones raramente se leen, haya guardado ahí dos de esas perlitas de sabiduría que ningún principiante debe ignorar, a saber, que aprender magia es aprender a comunicar, y que el 70% del éxito de un juego consiste en su presentación. ¡Muy bien dicho!
Como ves, Armando sabe muy bien en qué incidir nada más comenzar su curso. Acto seguido, con el estilo directo y claro que le es propio, explica cuál es la responsabilidad del mago con respecto al arte de la magia y a la comunidad de magos, abriendo las puertas de par en par al lector de interés sincero y advirtiendo al simplemente curioso porque, como afirma Armando, la magia es la afición (para algunos, profesión) más divertida y gratificante que existe, pero es una cosa muy seria.
A lo largo de los demás capítulos de teoría Armando explica con prosa concisa, fresca e inteligente cuestiones fundamentales como la forma adecuada de ensayar, la diferencia entre un truco y un juego de magia, y el arte de la cancamusa o dirección de la atención.
Que leer teoría de la magia no tiene por qué resultar aburrido es algo que en España conocemos muy bien, y Armando, compañero de Escuela de magníficos escritores de teoría como Ascanio, Tamariz o Carroll, lo demuestra.
En conclusión, el Curso progresivo de iniciación a la magia de Armando de Miguel es un manual de introducción a la magia de cerca perteneciente al género de obras de iniciación al ilusionismo que tan magistralmente cultivaron a lo largo del siglo XX el padre Wenceslao Ciuró y Alfredo Florensa. Se distingue de las de estos dos insignes y añorados autores por su estilo ágil, fresco y desenfadado, pero, sobre todo, por el enfoque efectista, comercial, y práctico que le imprime su autor, uno de los magos profesionales más veteranos y reputados de España».
Luís Alberto Iglesias «Luigi». Agosto de 1996